viernes, 17 de abril de 2015

Sant Jordi 2015

Un año más ( y ya van cinco) tendré el placer de participar  en esta gran fiesta de la cultura desde el interior de una caseta (de dos, para ser exactos), que es lo que más ilusión puede hacerle a un escritor.

Siempre recuerdo con cariño, cuando llegan estas fechas, cómo me gustó toda la vida el ambiente de Sant Jordi; las casetas con los libros, observar a los escritores que admiraba y llevarme un libro con su firma, ver rosas por todas partes y recibir alguna de regalo, también algún libro.  Sant Jordi en Barcelona es una fiesta que hay que vivir, no se puede contar.
Sant Jordi 2014

En mi último año de lectora de a pie, cuando Nunca fuimos a Katmandú ya estaba en marcha, me atreví a soñar con estar "del otro lado", firmando libros y charlando con los lectores. Al año siguiente, allí estaba yo, pero la cosa no fue exactamente como había imaginado: Sant Jordi cayó en Semana Santa y además en sábado, por lo que en Barcelona había más turistas que posibles lectores. Aun así lo disfruté y he tenido otras ocasiones para resarcirme.

Este año no tengo libro nuevo, por lo que tenía previsto limitarme a pasear entre las casetas, saludar a los colegas y llevarme algún libro. Pero Nepal, cerca de las estrellas sigue en pleno apogeo y mi editora ha tenido a bien pedirme que vaya a firmar a la caseta de Parnass Ediciones. Por otro lado,  mi amiga y compañera Isabel del Río me ha invitado a hacerlo en la librería La Font del Mimir.

Sant Jordi 2013
Así que, si todavía no tenéis Nepal, cerca de las estrellas, o si lo tenéis y os apetece pasaros a darme un beso y charlar un ratito, podréis encontrarme en:

De 12 a 13h en la librería La Font del Mimir (C/ Costa i Cuixar 5) metro Maragall, creo.
De 17 a 19h en Parnass Ediciones (Rambla Catalunya 26) frente a la Casa del Libro.

¡Os espero! Siempre es un placer encontrarnos, pero  aún más en un día como el de Sant Jordi.
¡Anotadlo en vuestra agenda!



miércoles, 8 de abril de 2015

Homenaje a Billie Holiday


Ayer se cumplieron 100 años del nacimiento de Billie Holliday  (7 de abril de 1915),  y como comenté en Facebook, ella sigue viva porque los grandes artistas nunca mueren, y siempre nos quedará su voz y sus canciones.

En realidad su vida fue breve (murió a los 44 años) y muy dura, lo que se traslucía en su forma de interpretar las canciones y es parte de su leyenda.

La primera vez que la oí me enamoré de su voz y del jazz, y desde entonces me sentí en deuda con ella. Cuando escribí Habana Jazz Club su espíritu se coló en la novela de manera inesperada. Yo quería hablar de una cantante, de un club de jazz, de los personajes que se daban cita en un oscuro local de Barcelona y de sus historias, y entonces Lady Day me susurró al oído el nombre de la protagonista: Billie. Y a partir de ahí vino todo rodado.


Habana Jazz Club no es una biografía de Billie Holiday. Es un pequeño homenaje que quería brindarle a través de Celia, la madre de la protagonista, que cantaba sus canciones en su Cuba natal y le puso a su hija el nombre de su admirada cantante y le trasmitió su pasión por su música; lo que,  de algún modo, marcaría el destino de la joven cubana.

Siempre he dicho que esta novela tiene banda sonora. Toda ella está salpicada de canciones de Billie Holiday, de blues y de otros intérpretes de jazz. Me gusta pensar que cuando alguien la lee rememora esas canciones o siente la curiosidad de buscarlas y escucharlas si no las conoce.


 Cuando publiqué el libro  puse en la cubierta una  imagen de Billie Holliday.  Después alguien me  aconsejó cambiarla y lo hice en el ebook. Quizá  la  portada de éste último diga más sobre el contenido  de la novela, pero en la  edición en papel mantuve  la imagen de Billie, que es la que siempre  me  gustó más.


 Si tenéis interés podéis encontrar la novela en   Amazon, tanto en ebook  como en papel.

  ¡Hasta la próxima semana!

viernes, 3 de abril de 2015

Se hace camino al andar


En ocasiones me siento algo cansada, desencantada, y llego a preguntarme para qué seguir escribiendo cuando no recibo respuesta de las editoriales, cuando descubro mis libros pirateados en mil páginas ilegales, cuando compruebo que cada vez se vende menos en Amazon (otrora el paraíso de los autores independientes),  y sé que no está en mi mano cambiar nada de todo eso.







Pero de pronto caigo en la cuenta de que apenas
llevo cinco años dedicándome a esto de la literatura a tiempo completo y no me ha ido tan mal: tengo cinco libros publicados, el sexto a punto de publicarse y estoy escribiendo el séptimo. Y durante todo este tiempo he disfrutado mucho de mi trabajo, tanto del que hago en solitario cuando estoy escribiendo como del que realizo cara al público, ya sea en presentaciones, charlas, talleres de escritura, etc.


 Mi libro de viajes, Nepal cerca de las estrellas, sigue en pleno apogeo con  presentaciones recientes y futuras y nuevos eventos en perspectiva para los próximos meses; en junio saldrá al mercado la traducción al alemán de Habana Jazz Club, y en agosto la traducción al inglés; y Nunca fuimos a Katmandú todavía puede dar alguna agradable sorpresa...

Se hace camino al andar.



Por otra parte, a veces me pregunto qué haría si no escribiera, y mi mente se queda en blanco,  me invade el pánico, y decido que no puedo hacer otra cosa que seguir escribiendo.

Al andar, se hace camino, y en él estamos. Llegar a algún sitio, poco importa, lo realmente importante es caminar y disfrutar del viaje.


jueves, 26 de marzo de 2015

Crónica de la presentación en Madrid de "Nepal, cerca de las estrellas"

O soy la "mujer de la lluvia" o Madrid me tiene manía, probablemente porque la dejé por otra (Barcelona) después de compartir veinte años con ella. Compréndelo Madrid, te quiero, viví contigo los mejores años de mi vida, pero la tierra tira, y ¿qué quieres que te diga?: en Madrid no hay playa, vaya, vaya...

El caso es que (no sé si por venganza) cada vez que visito Madrid me recibe con lluvia :/ Lo hizo cuando fui a mi primera Feria del Libro con toda la ilusión del mundo: acababa de publicar Nunca fuimos a Katmandú y firmaba en la caseta de la Editorial Viceversa el primer día de la Feria. A mediodía empezó a chaparrear con ganas, y cuando llegué al Retiro estaba todo embarrado y con un frío de narices, con lo cual, solo unos pocos valientes se atrevieron a acercarse y me quedé con las ganas de ver el Retiro abarrotado de gente y una larga cola ante mi caseta para que les firmara mi opera prima.
Al día siguiente, mi amiga Carmen y yo tomábamos el sol en biquini en la piscina de su apartamento.



Cuatro años después, Madrid, rencorosa, no me ha perdonado  mi deserción; la madrugada del 22 de marzo empezó a llover  y no paró en 24 horas, lo que produjo algunas bajas en la presentación del día 23. No les culpo, yo también me rajo a veces, si el tiempo o las ganas no me acompañan... Pero después de tanto tiempo, me apetecía mucho ver a viejos amigos y conocer a algunos de los nuevos.
Otra vez será.
Y, por supuesto, al día siguiente lucía un sol espléndido.




Pero los que estuvimos en la presentación lo pasamos bien. Hubo un ambiente muy agradable, mucho interés por el libro y una participación muy activa por parte del público asistente. Después nos fuimos unos cuantos a celebrarlo por el barrio de Chueca, y seguía lloviendo...

La próxima vez voy en agosto. No, que tampoco hay nadie en Madrid.

Bueno, ya veremos, pero volveré :)


miércoles, 18 de marzo de 2015

Presentación en Madrid de "Nepal, cerca de las estrellas"



Los amigos de Facebook ya están hartos de mí y de mi presentación en Madrid, pero como sé que algunos de los que os asomáis por aquí no estáis en FB os lo cuento también a vosotros para que no os lo perdáis si estáis en Madrid y os apetece pasar a saludarme,  a conocernos o a tomarnos unos vinos después del acto (literario), e incluso podéis comprar el libro y llevároslo firmado, si queréis :)

La cosa será el lunes 23 de marzo a las 19h en el Café Libertad 8, en el barrio de Chueca.



Se da la curiosa circunstancia de que en mis primeros años en Madrid viví una temporada justo enfrente, en el nº 9, y acababa muchas noches en ese local, o empezaba, cuando quedaba con amigos para ir a algún sitio. Es un local con solera y mucha historia conocido por todos los "progres", intelectuales y artistas de la capital, por lo que me hace mucha ilusión presentar allí.
Nunca imaginé, cuando vivía enfrente, que acabaría presentando un libro precisamente en ese café. Cosas de la vida...

Y volviendo al tema que nos ocupa, o sea, el libro, os dejo la sinopsis como adelanto de lo que tratará la charla, que espero que sea amena y divertida para todos.



Nepal, cerca de las estrellas, narra la experiencia de voluntariado de la autora y su hijo en una escuela de Nepal, la Kanasugi English Boarding School, situada en Tikapur, una pequeña localidad al sudoeste del país a la que ambos viajaron a finales de enero del año 2013 y donde permanecerían por espacio de dos meses.

En un tono coloquial y desenfadado, Lola Mariné comparte con los lectores contrastes culturales, anécdotas y vivencias, sentimientos y sensaciones de un viaje inolvidable que también les llevaría a Katmandú y Pokhara.

Pues eso, que tenemos una cita el lunes en Madrid :)




martes, 10 de marzo de 2015

Últimas lecturas: Millás, Laurence, Fitzgerald

No sé qué me pasa que cada vez soy más lenta leyendo. Pero bueno, no importa demasiado. Lo  importante es tener siempre un libro a mano y disfrutar de la lectura.

Empecé el año leyendo Kafka en la orilla, de Murakami, como ya comenté en un post anterior.

Después leí La mujer loca, de Juan José Millás. Siempre me ha gustado cómo maneja el lenguaje Millás, la facilidad con la que parece escribir, pero debo decir que esta novela no me ha entusiasmado. Al principio prometía: una pescadera que estudia gramática en su tiempo libre y las palabras le hablan y le piden ayuda; pero luego aparece el propio Millás desdoblándose en otro Millás ¿imaginario?, y una enferma terminal que se descuelga con una historia que no acabé de entender a qué venía. Total, una novela bastante surrealista que no me ha convencido del todo.



Seguí con El amante de Lady Chatterley, de D.H. Laurence, que  en el momento de su publicación (1928)  fue un libro polémico y llegó a estar prohibido por su contenido erótico, pero que ahora, sin embargo, ya no escandaliza a nadie.

La protagonista es una mujer adelantada a su tiempo que, infeliz en su matrimonio, busca fuera lo que le falta en casa. Me ha recordado mucho a Madame Bovary, pero puestos a elegir, me quedo con Flaubert.


Acabo de terminar El gran Gatsby, de F. S. Fitzgerald, que ha sido una lectura deliciosa. Creo que leí la novela de jovencita, pero claro, entonces no era capaz de apreciar su calidad literaria como ahora. He visto la película varias veces y supongo que todos vosotros también, por lo que no hace falta comentar el argumento.
Leyéndola, Gatsby tenía el rostro de Robert Redford y Daisy el de Mia Farrow, y los ambientes eran los de la película,  pero no me molestaba en absoluto porque creo que se hizo una versión cinematográfica estupenda (en 1974,  la de 2013, con Leo Di
Caprio me parece horrorosa).

Ahora tengo que hacer un repaso a mis libros pendientes y decidir mi próxima lectura. Tarea harto difícil, porque es como ponerse ante el escaparate de una pastelería: ¡me apetecen todos!

Y como siempre digo: mis comentarios son personales y están basados en mis gustos e incluso en mi estado de ánimo en un determinado momento. Reitero desde aquí mi respeto y admiración por todos esos autores de los que aprendo cada día.

¡Seguid disfrutando de la semana!



lunes, 2 de marzo de 2015

Del escribir...

Marguerite Duras

Os dejo algunos pensamientos de grandes escritores, que siempre gustan y motivan :)


Solo hay dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. (O. Wilde)

La escritura no es magia, sino perseverancia (Patterson)

Escribir es un acto de superviviencia (Paul Auster)

No es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago (Paul Auster)

Escribir era lo único que llenaba mi vida, la escritura nunca me ha abandonado (Marguerite Duras)

Escribir es vivirse, conocerse, ser arqueólogo de uno mismo. Escarbar, y si se escarba hay de todo
Jose Luis Sanpedro
dentro de nosotros: el criminal, el héroe, el cobarde...
(J. L. Sanpedro)

Si escribir es tan difícil y frustrante para mí ¿por qué sigo haciéndolo? La respuesta es que no sé parar, si pudiera dejar de escribir lo haría (Philip Roth)

Escribir lo que no se ha vivido, lo que se habría querido vivir, es una manera (tímida y cobarde) de vivirlo (Mario Vargas Llosa)

La primera persona en la que deberías pensar en complacer al escribir es a ti mismo (Patricia Highsmith)

Escribir es un psicoanálisis baratísimo (Carmen Posadas)



¡Feliz semana!

jueves, 19 de febrero de 2015

Algo sobre mí

La semana pasada mi colega y amigo Francisco Gijón me invitó a su blog para que contara algo sobre mí y mis vicisitudes literarias. Este fue el resultado:

            "Siempre me gustó inventar historias. De pequeña los mayores me miraban raro porque hablaba sola, pero en realidad lo que hacía era dar voz a mis muñecas, que vivían las mil aventuras que creaba mi imaginación.  El siguiente paso fue poner a mis amigas a representar los cuentos que yo inventaba sobre la marcha y en los que, por supuesto, yo era siempre la protagonista. Eso me llevó a convertirme en actriz, y durante algunos años (bastantes) las luces de candilejas me deslumbraron y el mundo literario pasó a un segundo plano, aunque jamás lo abandoné. No recuerdo ningún periodo de mi vida sin algún rato diario de intimidad con un libro, ni tampoco sin buscar refugio en la escritura, aunque fuera de forma esporádica, pero nunca sin un cuaderno y un libro cerca de mí. En aquella época solía decir que cuando fuese vieja y me hubiese hartado del mundo de la farándula, me retiraría a una casa en la playa, viviría rodeada de perros y gatos y me dedicaría a escribir.

Francisco Gijón
No tuve que esperar tanto (bueno, todavía queda pendiente la casa en la playa).  En algún momento comprendí que me gustaba más escribir historias que representar lo que habían escrito otros, y sin apenas darme cuenta, me vi irremisiblemente inmersa en la creación literaria. Escribí mi primera novela, Nunca fuimos a Katmandú, y todo fue sobre ruedas; enseguida me aceptó una agencia literaria, después una editorial; la novela se publicó y se vendió bien, sobre todo en ebook, convirtiéndose en un bestseller en el año 2012. Al mismo tiempo la crisis me alcanzó y me quedé sin trabajo, por lo que, lo quisiera o no (aunque más bien sí), me convertí en escritora a tiempo completo.

Solo han pasado cinco años desde entonces y me parece una eternidad por lo rápido que ha ido todo y lo que ha cambiado mi vida. Ya son cinco los libros que tengo publicados: Nunca fuimos a Katmandú, Habana Jazz Club, Gatos por los tejados, Nepal cerca de las estrellas y Aburrilandia, el país sin libros. Todos ellos están disponibles en Amazon en ebook y papel. 
Además, Amazon, me está traduciendo Habana Jazz Club al inglés y al alemán. Y mientras escribo una nueva novela, intento encontrar editorial  para otra que ya está lista para su publicación.

Todo esto sería muy bonito si no fuera porque, lamentablemente, no puedo vivir de mi trabajo, como la mayoría de la gente vive del suyo, que sería lo lógico y deseable. Parece que los escritores debemos pagar una especie de peaje por dedicarnos a lo que más nos apasiona, como si fuera un lujo que no tenemos derecho a permitirnos.
Espero que esto cambie algún día y que ustedes lo vean. Y yo también."

No dejéis de visitar El rincón de Francisco Gijón, es muy interesante :)

martes, 10 de febrero de 2015

Efemérides: Boris Pasternak, autor de Doctor Zhivago

Anoche me acosté a las tantas por culpa de la tele. Nunca hay nada que valga la pena ver, pero de vez en cuando, a las "mil y monas", van y programan una buena película. De alguna manera hay que llenar los espacios nocturnos, supongo...

Ayer la película que me enganchó fue Doctor Zhivago. La he visto muchas veces, tantas que ya ni me hace llorar; pero me sigue pareciendo una película grandiosa. Para mí, una de las mejores de la historia del cine, o cuando menos, una de mis favoritas.

Pero esta magnífica película nunca habría existido de no ser por la novela homónima escrita por Borís Pasternak, autor ruso galardonado con el Premio Nobel en 1958, precisamente tras la publicación de Doctor Zhivago.

No sé si es pura coincidencia o es que en televisión también hay seres pensantes, pero se da la circunstancia de que Pasternak vino al mundo en Moscú tal día como hoy, 10 de febrero, en 1890, por lo que hoy se cumplen 125 años de su nacimiento. Tal vez "alguien" tuvo la idea de rendirle un pequeño homenaje. Lástima que fuera a horas tan intempestivas.

Pasternak era hijo de un famoso pintor y una célebre concertista de piano, por lo que creció en un ambiente culto y cosmopolita; Tolstoi y Rilke eran asiduos visitantes de su casa. También destacó como poeta y publicó varios poemarios; sin embargo, siempre será recordado y conocido por el gran público como el autor de Doctor Zhivago.

Esta obra, no obstante, contenía algunas reflexiones críticas que no gustaron  al Gobierno de la Unión Soviética, y Pasternak fue perseguido de por vida hasta el punto  de verse obligado a rechazar el Premio Nobel para poder seguir viviendo en su país. La novela no fue publicada en Rusia hasta 1988.

En fin. Celebremos que Boris Pasternak existió y nos dejó una obra tan maravillosa como Doctor Zhivago. 
 
 

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