sábado, 9 de septiembre de 2017

Septiembre ¡Arrancamos!


Digan lo que digan, el año no empieza en enero sino en septiembre.

En septiembre, después de un mes de agosto que se desinfla por momentos, del calor, de la falta de actividad cultural y del aburrimiento para muchos porque hay poco que hacer y todo el mundo está fuera, todo vuelve a ponerse en marcha otra vez.

Vuelven los amigos que se fueron de vacaciones, empiezan a publicarse nuevos libros (normalmente los consagrados  dan el pistoletazo de salida), proliferan las presentaciones, las exposiciones, los cursos y talleres de todo tipo, las colecciones por fascículos que se quedarán a medias, el gimnasio (que también se quedará colgado en muchos casos); en suma: empieza el año de verdad.


En mi caso particular el año que empieza en septiembre, promete :)




De momento, tengo previstas un par de presentaciones de Con la muerte en los tacones, una a finales de este mismo mes y otra un poco más adelante.


En octubre, un viajecito, que ya llevo un tiempo sin subirme a un avión y me entra el "mono".

Y lo mejor de todo: tengo encima de la mesa un contrato de publicación con una editorial  que ha creído en mi novela inédita, Tras las bambalinas, y que verá la luz allá por el mes de abril. Ya os hablaré de ella más adelante.



Y esto es todo por ahora, ¡que no es poco!

Espero que este nuevo año también esté lleno de proyectos e ilusiones para todos vosotros.


jueves, 24 de agosto de 2017

Barcelona está triste


Hoy se cumple una semana desde el terrible atentado yihadista que sembró las ramblas de Barcelona de sangre, terror y muerte. Y hasta ahora no he sido capaz de sentarme a escribir un post que jamás imaginé que tendría que escribir; el más duro, el más difícil de mi vida.

Podría no hacerlo, es verdad, pero se lo debo a mi ciudad, a las víctimas. Es un pequeño homenaje como las flores, las velas, los mensajes y los juguetes que jalonan las ramblas repletas de pequeños altares y de sentido y respetuoso silencio en torno a ellos.

Quince vidas segadas, entre ellas las de dos niños; más de un centenar de heridos, muchas familias
destrozadas, miles de personas con el corazón hecho trizas por el dolor, la tristeza, la impotencia, la incredulidad, la incapacidad de comprender tanta maldad.

Las ramblas siguen siendo un hervidero de gente que va y viene, quizá incluso más que antes porque muchas personas que no las frecuentaban se acercan ahora a depositar una ofrenda, a realizar el macabro recorrido en una suerte de procesión, a decir, a gritar con este gesto que no tienen miedo, "no tenim por", que el fanatismo y la locura de algunos no podrán con nosotros, con ninguno de nosotros, catalanes, españoles, europeos, ciudadanos de bien del mundo entero.

Mensajes de amor y paz frente al mercado de la Boquería.
Las ramblas están llenas de gente, sí, pero ahora se respira un extraño silencio, se ven rostros graves, apenados, no la alegría, el bullicio de antes que cantaba Serrat en "Les floristes de la Rambla" y que glosaba García Lorca: la calle más alegre del mundo. La calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la Tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre.


Un musulmán da y recibe abrazos.
"Soy musulmán, no soy terrorista" dice el cartel.


En las ramblas estos días hay muchos musulmanes, personas de bien que piden perdón por algo de lo que no son culpables, que también tienen miedo, que se sienten señalados.

Solo hay un culpable, y es el fanatismo, el terrorismo yihadista. Y no podemos permitir que además de masacrarnos siembren el odio entre nosotros, entre los propios españoles, porque algunos no entienden, no aceptan la diversidad de este país. Si consiguen enfrentarnos entre nosotros, los terroristas habrán ganado. No les demos esa satisfacción. Y quien deba actuar, que actúe para acabar con esta lacra que nos afecta a todos.


domingo, 13 de agosto de 2017

De la idea al libro: pura magia


A menudo me preguntan de dónde saco las ideas para escribir una novela y siempre respondo que no lo sé. Es cierto, soy absolutamente sincera al decir esto.

Un día, entre los miles de pensamientos que revolotean incansables por mi mente, que van y vienen, que se pierden para siempre entre el barullo de ideas (no necesariamente literarias), surge una chispa, una idea que me atrae, que se queda, y empiezo a darle vueltas, y va tomando forma y me doy cuenta de que tengo una historia. Al menos, la simiente, ya que yo no soy una escritora metódica ni paciente y en cuanto veo perfilarse algo me lanzo sobre el ordenador y empiezo a escribir como una posesa.


A partir de ahí la historia va surgiendo sola, los personajes se van perfilando, las situaciones se
suceden y yo soy la primera sorprendida ante el modo en el que todo va encajando hasta un desenlace final que casi nunca conozco de antemano.

Es como si en lugar de sentarme a escribir me sentara a leer, me cuento la historia al mismo tiempo que la escribo, y eso es lo más divertido. Para mí, entiendo que a otros escritores les gusta tenerlo todo atado y bien atado y seguir un guión establecido. Y estoy segura de que eso da una mayor tranquilidad, pero son maneras de ser,supongo, cuestión de carácter.



Por eso, porque funciono de esta manera, cada vez que termino una novela me entra el pánico. ¿Volveré a tener una idea que valga la pena desarrollar en una historia? Siempre tengo la sensación de que me he quedado vacía, de que lo he dado todo en esa última obra y no tengo nada más que contar.

Por suerte, siempre me equivoco. De repente, cuando menos lo espero, aparece algo, y me gusta, y le empiezo a dar vueltas, y sé que un día esa pequeña chispa será algo tangible: un libro que contendrá un montón de palabras que contarán una historia y que podré compartir con los lectores.

Es algo mágico, una sensación maravillosa.



Todos mis libros aquí: Lola Mariné

sábado, 29 de julio de 2017

Lecturas recientes


Lo de lecturas recientes es mentira cochina porque voy muy retrasada comentando los libros que voy leyendo. Así que hoy comentaré cuatro libros que leí entre febrero y abril y trataré de ir poniéndome al día poco a poco. Bueno, no tan poco a poco porque entonces vuelve a pillarme el toro.

Estas son opiniones que he dejado en Amazon de donde también tomo las sinopsis de las obras.

Un artista del hambre, de Franz Kafka es un relato breve y espeluznante.

Y lo más impresionante es que está basado en la realidad de una época en la que el morbo era menos accesible que en nuestros días y la gente iba al circo a contemplar hermanas siamesas, mujeres barbudas o ayunadores, como el protagonista de este relato.
Cuando lo acabas te quedas con una sensación de inquietud por el horripilante destino del personaje, y de admiración por la maestría del autor de la obra.





El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, uno de mis autores favoritos y también una de las obras que más admiro.

Obra publicada en 1890, considerada una de las últimas obras clásicas de la novela de terror gótico con una fuerte temática faustiana. La novela cuenta la historia de un joven llamado Dorian Gray, retratado por el artista Basilio Hallward, quien queda enormemente impresionado por la belleza física de Dorian y comienza a encapricharse con él, creyendo que esta belleza es la responsable de la nueva forma de su arte. Dorian conoce a Lord Henry Wotton, un amigo de Basil, y empieza a cautivarse por la visión del mundo de Lord Henry. Exponiendo un nuevo tipo de hedonismo, Lord Henry indica que "lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos". Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea tener siempre la edad de cuando le pintó en el cuadro Basil. El deseo de Dorian se cumple, mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura en él retratada envejece por él. 

Mi opinión: 
He leído varias veces a lo largo de mi vida este gran clásico de Oscar Wilde que a mi entender es una de sus mejores obras.
Es una novela breve que se lee con facilidad y toca varios temas que siguen estando de actualidad, tales como el mito de Fausto, la exaltación de la juventud y la belleza como falsos y efímeros valores, la homosexualidad, la crítica social.
Una obra que todo interesado en la literatura debería leer alguna vez.
Muy recomendable.





Autobiografía de Alice B. Toklan,  en realidad una biografía de Gertrude Stein.
Pese a que el libro se titula "Autobiografía de Alice B. Toklas" que fue la compañera de Gertrude Stein durante muchos años, solo habla de Gertrude Stein, que me parece un personaje muy interesante pero esperaba encontrar más sobre los intelectuales de la época que acudían a su residencia de París, tanto escritores como pintores y un largo etcétera, más sobre la vida parisina y el ambiente bohemio de entonces.
Pero el libro solo habla de Gertrude Stein y además repite su nombre y apellido continuamente a lo largo de toda la narración, lo que me resultó bastante irritante.







No me dejes (Ne me quitte pas), de Máxim Huerta, libre que leí, como el anterior, antes de mi viaje a París porque siempre me gusta ambientarme antes de viajar.

«Al señor Dominique Brulé le gusta llegar de noche a su floristería. Siempre cierra los ojos antes de encender las luces y les da un tiempo a sus plantas para que se coloquen porque imagina que han estado toda la noche mezclándose unas con otras. Nunca las pilla en movimiento, un día sucederá. Cuando inauguró la tienda pensó encerrarse y dejarse morir, pero al ver que las tímidas siemprevivas sobrevivían sin agua después de semanas sin atención alguna, se dio cuenta de que él también podría vivir sin su amor».

L’Étoile Manquante, la floristería del señor Dominique, es el lugar preferido de Mercedes y Tilde, dos españolas que llevan más de cuarenta años trabajando en Francia. Las dos creen que están solas, porque a Mercedes la abandonó su marido nada más cruzar la frontera y Tilde no fue capaz de encontrar a quien la quisiera. Un buen día, se instala en sus vidas un huracán encarnado en la joven Violeta, que llega de Madrid huyendo de un amor que se empeña en perseguirla.

Mi opinión: 
La novela no cuenta gran cosa, parece que no avanza demasiado, no hay cambios... pero la forma poética de narrar de Máxim Huerta hace que se lea con gusto.
Como escritora, hay frases que me han encantado, pero en general me parece que le falta ritmo a la historia.
Todos los personajes resultan entrañables y el telón de fondo de París hace que la lectura sea agradable.


Y esto es todo por hoy. Otro día más. 

¡Felices vacaciones!










sábado, 1 de julio de 2017

CON LA MUERTE EN LOS TACONES

Imagen creada por Llorenç Gimenez

Sí, he tenido el blog muy abandonado desde que volví de París, pero tenía razones de peso, como terminar, revisar y publicar mi nueva novela, Con la Muerte en los Tacones, para que tengáis lectura en las vacaciones de verano ;)

Ahora Con la Muerte en los Tacones ya está disponible en Amazon y yo me declaro de vacaciones, como los maestros. Aunque relativas, porque tengo que preparar la versión en papel que espero tener lista para presentarla en sociedad en el mes de octubre.

Os dejo la sinopsis de la novela para que os animéis a leer el libro:

¿Qué harías tú si te dijeran que te queda un año de vida?
A Berta no le afectó demasiado la noticia, consideraba que su vida no valía la pena y no le importaba
mucho que acabara, al contrario, casi era un alivio. La vida nunca la trató bien; no le dio una buena familia ni la dotó de un ápice de belleza, ni siquiera de simpatía, y en la edad adulta las cosas no mejoraron mucho. No tenía familia ni amigos, su marido la dejó por otra, y para colmo de males, la despidieron de su trabajo. Solo un gato callejero y la Muerte se enamoran de ella.
Pero de repente, todo cambió...

 Una historia agridulce en la que el humor, la ternura y las reflexiones sobre la vida y la muerte se combinan a partes iguales.

Espero que os guste y seguir contando con vuestro apoyo.

¡Feliz verano!

lunes, 29 de mayo de 2017

Shakespeare & Company, una librería muy especial


Una de las visitas obligadas que tenía previstas en mi reciente viaje a París era a la librería Shakespeare & Company, y me la encontré junto al Sena, casi sin buscarla, después de visitar la catedral de Notre Dame.

Un escaparate con sabor añejo, músicos tocando ante su puerta, libros del suelo al techo por todos los rincones y gente, mucha gente
curioseando, sentándose un rato a leer en los dispares sillones, camastros, bancos, mesas en las que poder instalarse a escribir, un piano y hasta un gato, Aggie, la mascota de la casa que se muestra indiferente ante la multitud de visitantes, ¡pero! que por alguna razón misteriosa decidió sentarse un rato sobre mi regazo :)

La librería tiene dos pisos y está llena de rincones sorprendentes donde, aunque parezca imposible, puedes aislarte de la gente. En uno de ellos descubrí a un padre con su hija, de unos tres años, a la que leía un cuento en voz baja mientras ella escuchaba con atención. Era una escena encantadora y me habría gustado hacerles una foto, pero no me atreví.



Los visitantes recorren las estancias en un respetuoso silencio: es una librería, una biblioteca, un templo de los libros y tiene algo de mágico.

Esta no es la Shakespeare & Co. original. La primera la abrió en 1919 Sylvia Beach, una norteamericana residente en París que vio la necesidad de una librería con títulos en inglés. La librería pronto se hizo famosa porque era lugar de encuentro de muchos escritores y su propietaria publicó la primera edición del Ulises de Joyce, además de idear un sistema de préstamo para quienes no pudieran (o no quisieran) comprar los libros.

Otro estadounidense, George Whitman, quiso homenajear a Beach comprando
todo el fondo de libros y bautizando su negocio, en su ubicación actual, con el mismo nombre y manteniendo el mismo espíritu. Esto sucedió en 1963 y por su librería, como por la de Sylvia Beach, han pasado infinidad de escritores, célebres hoy en día, que incluso residían allí cuando no tenían medios para hacerlo en otro sitio.


Si vais a París no dejéis de hacer una visita a esta encantadora librería.
La Shakespeare & Co. está en la Rue de la Bücherie 37, 75005 París, Francia.


sábado, 13 de mayo de 2017

Escapada a París

Torre Eiffel

Estuve en París hace muuuchos años. Fue un viaje muy diferente, recorriendo Europa en coche con amigas, y solo estuvimos en París un par de días, lo justo para visitar El Louvre, la Torre Eiffel y alguna discoteca.

Así que, habiendo tantos lugares que descubrir en el mundo, París quedaba descartado porque ya "lo conocía".

Falso. Este viaje ha sido como visitar París por primera vez, con ojos adultos, con esa apreciación de las cosas que se adquiere con los años.



Sacré Coeur
Fue un impulso. Recibí una tentadora oferta de vuelos y, al mismo tiempo, vi un programa de televisión dedicado a París que me encantó. Quería "volver".

El París que descubrí no tenía nada que ver con el que yo creía conocer. Fue amor a primera vista, pese a que hacía mucho frío y no iba preparada para ello.

Place de la Concorde

Aún así, me pateé la ciudad y disfruté de todos sus rincones respirando belleza, bohemia y aires de libertad a pesar de la situación de alerta permanente en que se encuentra la capital francesa.
La vigilancia es extrema, pero no lo notas, tanto parisinos como turistas se mueven con tranquilidad por todas partes.


Museo del Louvre
Si vives en una gran ciudad, París no tendrá ningún misterio para ti (y si no, yo creo que tampoco), todo está muy bien organizado y claramente indicado, y si te despistas, pues preguntas.

Mi idea sobre los franceses también ha cambiado: no son tan chovinistas como creía; son amables, supereducados, muchos hablan inglés y chapurrean el español y siempre están dispuestos a ayudarte y dedicarte una sonrisa.

París es una ciudad fácil para moverse. Yo, que soy un desastre con los mapas, me manejaba sin problemas como una parisina más.


Notre Dame

Debía tener tal aire de seguridad que hasta me paraban por la calle para preguntarme direcciones, dónde estaba el metro y esas cosas jajaja!

Desempolvé mi francés del bachillerato y ellos agradecían el esfuerzo y acabábamos hablando de Barcelona y de los parientes que tenían aquí o allá.
Me encantaba oírles hablar, el francés me parece un idioma precioso. Pero a lo largo del día, entre locales y turistas, acababa hablando francés, inglés, español e incluso catalán; llegaba un

Moulin Rouge
momento en que se producía una especie de cortocircuito idiomático en mi cerebro y ya no sabía en qué lengua hablaba, pero era divertido.

En próximas entradas iré contando con más detalle y centrándome en lo literario. Pero una cosa tengo clara: no tendrán que pasar treinta años más para que vuelva a París.

Más fotos en Facebook.

lunes, 24 de abril de 2017

Sant Jordi 2017


Un año más, Sant Jordi fue la gran fiesta de los libros y las rosas en Barcelona. Un año más, pude disfrutar de este día maravilloso con amigos, lectores y compañeros de letras.

En realidad este año, como no tengo libro nuevo, pensaba participar únicamente como lectora y enamorada de esta celebración, pero los amigos del Banc del Temps de Fort Pienc, agrupación vecinal con la que colaboro desde hace años, me invitaron a su stand del Paseig de Sant Joan y lo pasamos genial. Vinieron amigos míos y de la asociación, hablamos de libros y de solidaridad entre vecinos.

Después de comer, nos dimos una vuelta por el centro (Portal de l'Angel, Rambla Catalunya, Plaça Catalunya, etc.) ¡La locura! No se podía dar un paso de la gente que había.

A media tarde, agotada y feliz, me fui para casa, una zona mucho más tranquila en la que los últimos vendedores de rosas las ofrecían a precio de saldo para acabar las existencias y regresar también a sus hogares.

Ahora toca volver al trabajo, centrarse en la publicación de la nueva novela y seguir escribiendo la siguiente.

Sant Jordi es un alto en el camino. Un pequeño premio que todo autor se merece después de tantas horas, meses y años trabajando en soledad, con la incertidumbre de si su trabajo gustará, si llegará a los lectores.


Hay quien lo critica y vuelve al manido asunto del "ego" de los escritores, pero yo creo que un día como el de ayer, de contacto con los lectores, de intercambio de opiniones, de besos, abrazos, de poner cara y calor a unos y otros, de fotos, de recuerdos en forma de libros y firmas, nos alimentan, nos llenan de energía para seguir luchando por nuestros sueños, para seguir dando lo mejor de nosotros mismos.

El año que viene espero volver a estar ahí con compañeros y lectores para celebrar este gran día con mi nueva novela.

Mientras tanto, seguiremos trabajando.

sábado, 8 de abril de 2017

Adiós a Salvador Pániker

Hace unos días Salvador Pániker abandonó este mundo tras noventa años transitando por él con curiosidad y alegría de vivir. Y desde aquí quiero rendirle un pequeño homenaje porque lo admiraba o lo seguía con interés.

Hijo de padre indio y madre catalana fue filósofo, escritor y editor. Protagonista de la contracultura en nuestro país, se lo cuestionó todo y opinó sobre todo con una mente lúcida hasta el fin de sus días.



Escribió libros de memorias como Cuaderno amarillo, Diario de otoño o Diario de un anciano averiado, y ensayos sobre los temas que más le interesaban como A propósito de Sartre, la fe y los dioses, o Cibernética y budismo Zen.

Adiós a casi todo es el libro póstumo de Salvador Pániker y no lo vio publicado por apenas unos días.


También fue pionero y firme defensor de la eutanasia y presidió la Asociacion Derecho a Morir Dignamente.


Todavía conservo libros de la Editorial Kairós, que él fundó, a los que recurría en busca de respuestas a mis inquietudes adolescentes.

Os recomiendo leer sus libros y os dejo algunas de las frases que dan cuenta de su pensamiento y su talante:

"La juventud de un ser no se mide por los años que tiene, sino por la curiosidad que almacena".

"La eutanasia es un derecho a dimitir cuando la vida se degrada más allá de
ciertos límites, porque la vida no es un valor absoluto".

"Los ateos tienen menos angustia que los creyentes. Hay que creer en el aquí y el ahora. Cuando mueres, la aventura se acabó".

"La gente no está acostumbrada a verbalizar sus emociones. Por eso aconsejo escribir diarios, es una gimnasia muy terapéutica".

"Yo soy un animal más que ha brotado del mundo y llega un momento en el que desaparezco. Pero ahí queda lo que he hecho".

"Preguntarse por el sentido de la vida es una pregunta sin sentido".

"No soy ateo porque existe Bach. Creer no es patrimonio exclusivo de la religión".

Descanse en paz.




viernes, 10 de marzo de 2017

Sobre la escritura, F. Scott Fitzgerald


Acabo de leer este libro que reúne una recopilación de citas y fragmentos de textos del autor de El gran Gatsby, recopilados por W. Phillips, sobre lo que suponía para Fitzgerald ser escritor y sus reflexiones sobre la literatura, y no me he podido resistir a la tentación de subrayar un montón de frases e ideas que quiero compartir con vosotros.

Primero, una pequeña biografía de uno de los autores más importantes del siglo XX, para quienes no lo conozcan:

Francis Scott Fitzgerald nació en 1896 en Minnesota, en el seno de una familia de clase media-alta. Escribió relatos breves, cuatro novelas entre las que destacan la ya mencionada  El gran Gatsby y Suave es la noche, ambas llevadas al cine, y guiones para Hollywood. Formó parte de la denominada generación perdida. término acuñado por Gertrude Stein para referirse a los jóvenes escritores americanos que buscaron inspiración y refugio en el París de los años veinte, y fue allí donde Fitzgerald hizo una gran amistad con el también escritor Ernest Hemingway.
Vivió un tormentoso matrimonio con Zelda Fitzgerald a la que acabó internando en un sanatorio, y tuvo serios problemas con el alcohol. Falleció en Hollywood en 1940.

Con su esposa, Zelda

He aquí algunas de sus reflexiones literarias:

"Contar cosas extraordinarias como si fueran normales te introducirá en el arte de la ficción".

"Mi tarea consiste en haceros oír, ver y sentir mediante el poder de la palabra escrita".

"Escribir ficción es manejar un truco dirigido a la inteligencia y al corazón del lector, un artificio para suscitar emociones".

"Este oficio horrible supone días de encierro, noches en vela y una perpetua
insatisfacción".

"Una de las maravillas de la literatura es que uno descubre que sus anhelos son universales y que no está solo".

Con Ernest Hemingway
"Uno siempre escribe porque no sabe vivir de otro modo".

"Tenía ciento veinte notas de rechazo clavadas en las paredes de mi cuarto".

"Los días en que me siento incapaz de escribir no son los peores, lo peor es preguntarse si vale la pena escribir".

"Un escritor que no escribe es como un maníaco encerrado en sí mismo".

"A menudo la gente acaba convirtiéndose en lo que es, tras dar muchos rodeos. Posiblemente habría llegado a ser escritor antes o después".


Un libro recomendable y reconfortante para los escritores. Como veis, quien más quien menos ha pasado lo suyo en este difícil mundo de los "juntaletras".

¡Buen finde para todos!









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