jueves, 1 de noviembre de 2018

Los 65 errores más frecuentes del escritor (Silvia Adela Kohan)

Silvia Adela Kohan es filóloga y autora de numerosos manuales de técnica literaria, publicados por la editorial Alba, e imparte habitualmente talleres de escritura creativa.

Yo la descubrí hace unos diez años, cuando me planteé empezar a escribir "en serio", a través de una revista que se llamaba Escribir y Publicar que devoraba en la biblioteca de mi barrio. Al mismo tiempo empecé a leer sus libros, todos muy didácticos y sencillos de comprender y con muchas claves interesantes para el escritor novel, además de motivadores.

Hace un par de semanas, en alguna de mis tardes de biblioteca, me fijé en un título: Los 65 errores más frecuentes del escritor, y como siempre  viene bien refrescar conocimientos y aprender cosas nuevas, me lo llevé a casa.

El libro analiza los errores más habituales que cometemos los escritores  y nos explica cómo evitarlos (para saber más pulsad en el título). Y la verdad es que cuando lees este tipo de manuales te parece imposible ser capaz de escribir una novela algún día (incluso después de haber escrito varias te da un ataque de pánico), hay un montón de factores a tener en cuenta y te parece que nunca podrás controlarlos todos, por lo que quizá te plantees olvidar el asunto y dedicarte a la jardinería.

Pero lo cierto es que cuando escribes, cumples esas pautas de manera intuitiva. Es como aprender a conducir: al principio parece muy complicado, pero luego lo haces de forma automática. Sin embargo, considero que es bueno conocer todas esas técnicas y archivarlas en nuestro disco duro (el cerebro) para que cuando nos pongamos a escribir afloren de manera natural y nos guíen por el camino correcto.

Si os gusta escribir o sois escritores os invito a consultar la bibliografía de Silvia Adela Kohan, seguro que encontraréis títulos muy útiles e interesantes.

viernes, 26 de octubre de 2018

Mis últimas lecturas

Aunque no tan últimas. Se me acumulan los libros leídos y no encuentro el momento de reseñarlos. Prometo enmendarme.

El ladrón de tiempo, de John Boyne, autor de la celebérrima El niño con el pijama de rayas.

Sinopsis: En 1758 el joven Matthieu Zéla abandona París acompañado por su hermano menor, Tomas, y por Dominique Sauvet, la única mujer a quien amará de verdad. Además de haber sido testigo de un brutal asesinato, aunque aún no lo sabe, Matthieu lleva consigo otro terrible secreto, una característica insólita y perturbadora: su cuerpo dejará de envejecer. Así, su prolongada existencia nos llevará desde la Revolución francesa hasta el Hollywood de los años veinte, de la Gran Exposición Universal de 1851 a la crisis del 29, y cuando el siglo XX llegue a su fin, la mente de Matthieu albergará un cúmulo de experiencias que harán de él un hombre sabio, aunque no necesariamente más feliz.

Mi opinión: La novela está bien narrada, con un lenguaje sencillo y cierto sentido del humor, lo que la hace ligera. Pero deja muchos cabos sueltos: no  sabemos la razón por la que Matthieu no envejece ni cómo es posible que a nadie le sorprenda, a lo largo del tiempo,  y que siempre tenga un sobrino que se llama Tomas (lo que  crea una cierta confusión en el lector) no constando que tenga familia ni hermanos, lo que hace la narración poco creíble. Es interesante, sin embargo, la parte histórica y el libro se lee con gusto. Entretenida.



Cosmética del enemigo, de Amelie Nothomb,.

Sinopsis: El vuelo de Jérôme Angust sufre un retraso sin determinar. Un desconocido, Textor Texel, le dará conversación a pesar de su manifiesta resistencia. A lo largo de su relato, la violación y el asesinato se irán perfilando con nitidez cada vez mayor, y Textor se transformará en una abominable encarnación de todos los fantasmas de Angust, quien verá convertida su anodina espera en una desagradable aventura.

Mi opinión: Es una novela corta que se lee, prácticamente, de una sentada. Más que nada, porque no puedes parar de leer. Te engancha desde el primer instante con un diálogo ágil, ocurrente y un final inesperado. Era la primera novela que leía de la autora y me sorprendió muy gratamente.







Petronille, de Amelie Nothomb.

Sinopsis: Novela de inspiración autobiográfica en la que Amelie traba amistad con Petronille en una librería en la que la primera ha sido invitada a firmar ejemplares de su obra. Pétronille Fanto, aspirante a escritora, un ser andrógino y extraño de veintidós años que  con el tiempo se convertirá en una escritora prolífica y neurótica.Las une  a ambas el amor a la bebida y a la literatura y crean una curiosa amistad en la que no falta el duelo dialéctico y las situaciones surrealistas. 

Mi opinión: Tras leer Cosmética del enemigo no pude resistirme a seguir con Amelie Nothomb y no me decepcionó. También esta es una novela breve y de fácil lectura, con un humor ácido, ironía y situaciones rocambolescas. Con el aliciente, además, de conocer un poco más a la autora y sus opìniones sobre literatura.

martes, 2 de octubre de 2018

8º aniversario de la publicación de mi primera novela: Nunca fuimos a Katmandú

Primera edición de la novela

A finales de septiembre se cumplieron ocho años desde la publicación de Nunca fuimos a Katmandú, mi primera novela. La familia literaria ha crecido considerablemente desde entonces y ya le acompañan siete libros más.

Pero Nunca fuimos a Katmandú siempre será especial para mí (y me consta que para muchos de mis lectores). Quizá no sea mi mejor novela, ni la mejor escrita, ni la mejor estructurada, pero seguro que es la más fresca, la más espontánea, y tal vez por eso, la que llegó más a los lectores y sigue llegándoles, porque después de ocho años continua vendiéndose en Amazon de manera continuada.

Escribí Nunca fuimos a Katmandú sin encomendarme a Dios ni al Diablo, sin apenas preparación, desde las tripas. Yo escribía y la historia fluía. Ni siquiera estaba en mi mente la idea de publicarla, escribía porque me apetecía, sin más.

El ebook




Sin embargo, cuando la terminé pensé que tal vez esa historia podría  gustar a otras personas, y de nuevo, sin pensármelo dos veces, envié una propuesta a una agencia literaria. Y para mi sorpresa, al día siguiente recibí una respuesta: les interesaba mi novela.

Leí el e-mail infinidad de veces, me dieron ganas de imprimirlo, enmarcarlo y colgarlo de la pared, pero me contuve.

Un año más tarde el libro estaba en las librerías de toda España y de América Latina por obra y gracia de la Editorial Viceversa (lamentablemente, desaparecida a día de hoy). El día de su publicación lo celebramos a lo grande y recorrimos varias librerías de Barcelona para contemplarlo en los estantes. De repente, estaba viviendo un sueño.

Celebrando la publicación del libro



Algún tiempo después yo misma publiqué el ebook en Amazon y, poco a poco, fue escalando posiciones hasta colocarse en el número 1 de ventas en España, Italia y Alemania.

No he logrado repetir esa hazaña, aunque no puedo quejarme, todos mis libros gozan de una buena aceptación por parte de los lectores. Pero Nunca fuimos a Katmandú siempre será especial porque  fue el principio de todo, el inicio de una nueva vida para mí: mi etapa de escritora a la que me dedico de lleno desde entonces.




Escritora novata recorriendo librerías







He aprendido mucho desde que escribí aquella primera
novela, sigo aprendiendo con cada libro que escribo y cada vez siento una mayor responsabilidad y me embargan más miedos: no puedo defraudar a mis lectores.. ¿les interesará mi nueva historia?
Sin embargo, disfruto de mi trabajo y no puedo imaginar una vida mejor.

martes, 11 de septiembre de 2018

Descubriendo Catalunya: cementerio modernista e iglesia románica de Olius

Entrada del cementerio modernista de Olius


Y seguimos viajando, que también es una manera de hacer cultura, pero en esta ocasión por Catalunya, sin ir más lejos.


Olius es una población de la comarca del Solsonés (Lleida), y lo que más destaca en ella es su iglesia románica, Sant Esteve de Olius, y frente a ella, a escasos metros, se encuentra el cementerio modernista construido en  1916  por el arquitecto Bernardí Martorell, discípulo de Antonio Gaudí, cuya influencia es evidente en todo el recinto.

Vista del cementerio





Lo que hace más original  a este cementerio es que está construido adaptándose al terreno y respetando los recursos naturales, ya que era una zona rocosa y las tumbas están encajadas entre las rocas creando un paisaje único.





Cripta de Sant Esteve de Olius





La iglesia de Sant Esteve de Olius data de el siglo X y fue construida por la gente del pueblo; su consagración tuvo lugar en el año 1079 y en ella merece una mención especial la belleza de la cripta.
Exterior de la iglesia de Olius










Más imágenes en Facebook.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Navegando por el Báltico: Tallinn (Estonia)

Tallinn

Con cierto retraso, después de problemas varios incluido el tener que comprar un ordenador nuevo, retomamos la crónica del crucero por el Báltico que dejamos en San Petersburgo.

La siguiente escala de nuestro crucero era el puerto de Tallinn, una preciosa ciudad medieval de Estonia.

Catedral ortodoxa de Alexander Nevski


La verdad es que está absolutamente volcada en
el turismo y era difícil moverse por sus estrechas calles sin toparse con grupos de turistas, y del todo imposible hacer alguna foto sin "extras", lo que le resta parte de su encanto. Aunque quizás fuera  porque coincidió que era el día de mercado y supongo que una buena oportunidad de negocio para los... ¿tallinneses?

Una de las puertas de entrada a la ciudad








El caso es que los puestos del mercado estaban montados según la usanza medieval y todos los vendedores iban vestidos de la época. Incluso hicieron un pequeño espectáculo con bailes medievales en medio de la plaza del mercado. En fin, imagino que en invierno esa ciudad debe ser una delicia, pero lamentablemente no hay cruceros porque el mar está helado y el frío debe ser de antología. No hay nada perfecto.


Farmacia Raeapteek






Tallinn cuenta además con una de las farmacias en activo más antiguas del mundo, la de  Raeapteek,  en la misma plaza del mercado; se abrió en el siglo XVI y ha permanecido en activo de manera ininterrumpida desde entonces. Las dependientas despachan estóicamente Ibupropheno o tiritas mientras los turistas entran y salen, curiosean y hacen fotos (y compran Ibupropheno o tiritas).


Y ahí terminó el crucero para mí, puesto que esa misma noche sufrí una indisposición en el barco que me impidió visitar Estocolmo, origen y final del viaje. ¡Qué se le va a hacer!


Murallas y puerta de entrada a la ciudad



Empecé esta crónica en julio y la termino a primeros de septiembre, con el verano despidiéndose y el deber llamando a mi puerta: hay que ponerse a trabajar, que los libros no se escriben solos. 

El invierno invita al recogimiento, a encerrarse en la cueva e inventar mundos e historias. 
Algún día escribiré una novela ambientada en un crucero, creo que puede dar mucho de sí.








lunes, 6 de agosto de 2018

Navegando por el Báltico: San Petersburgo

Palacio y jardines de Peterhof

La escala en San Petersburgo era una de las que más ilusión me hacía de todo el crucero. Llevo años queriendo visitar Rusia, ahora solo me queda pendiente Moscú, algún día caerá.

El museo del Hermitage
Todos los cruceros se detienen en San Petersburgo dos días. Es lógico, teniendo en cuenta que la ciudad es muy grande y es mucho lo que ofrece al visitante, aunque tengas que verlo a golpe de pito, como ocurrió en nuestro caso. Parecía una comedia costumbrista parodiando un viaje turístico: autocar, parada breve para hacer fotos, otra vez autocar, nueva parada, más fotos, arriba de nuevo, y así durante dos días. Pero comprendo que es la única manera de hacerse una idea de la ciudad en tan poco tiempo. Pensándolo bien, quizá cuando vuelva a Rusia para visitar Moscú vaya otra vez a San Petersburgo; merece al menos una semana para disfrutarla con calma.

En realidad yo creo que los cruceros sirven para eso, para hacer una primera toma de contacto y volver con más tranquilidad a los lugares que más te hayan gustado.

La iglesia de la Sangre Derramada
Lo primero que vimos en nuestro recorrido fue el río Neva, desde allí pudimos contemplar la fachada del museo del Hermitage, la fortaleza de Pedro y Pablo con la famosa aguja dorada de su iglesia que se destaca sobre la ciudad desde muchos puntos, y otros edificios de gran valor histórico que se alinean a las orillas del río.

Debo decir que antes, durante y después del viaje estuve leyendo un libro de la desaparecida escritora catalana Montserrat Roig que se titula precisamente La agulla daurada, (la aguja dorada), un encargo que le hizo una editorial para que escribiera sobre el sitio al que fue sometido Leningrado (hoy San Petersburgo) por parte de los nazis durante la segunda guerra mundial, tres años terribles en los que los habitantes de la ciudad sitiada morían de hambre y frío a millares, contado a través de entrevistas con algunos de los supervivientes. Montserrat Roig combina entrevistas con apuntes históricos y sus propias vivencias y sentimientos en el tiempo que pasó en San Petersburgo recopilando información. Una obra muy recomendable.
Fortaleza de Pedro y Pablo 

Para mí era un aliciente más reconocer in situ lugares mencionados en el libro y acabarlo ya en casa, con una imagen mental clara de las calles,  palacios y monumentos.

Hicimos una rápida visita a la iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, uno de los monumentos más bellos de la ciudad. Se dice que lleva ese nombre porque en ese punto murió asesinado el zar Alejandro II.

Pasamos tres horas en el Hermitage visitando algunas de sus salas (dicen que para verlo entero se necesitaría una semana); aparte de las obras expuestas, me impresionó la grandiosidad y belleza de sus salones, las suntuosas lámparas, el oro que resplandece por todos los rincones... no pude evitar pensar en la penuria en la que vivía el pueblo en tanto los zares se rodeaban de lujos. Y eso ocurre en muchos sitios en San Petersburgo.

Estación de metro

El metro es otro punto de interés que no se puede dejar de visitar: palacios subterráneos decorados con columnas de mármol, lámparas esplendorosas y obras de arte en las paredes.

Otro punto destacable es el palacio de Peterhof y sus jardines, residencia de verano que hizo construir el zar Pedro I a semejanza de los jardines de Versalles; desde el palacio se pueden contemplar hermosas fuentes, escalinatas con estatuas doradas, zonas ajardinadas,  bosquecillos y caminos hasta donde alcanza la vista.
Medianoche en San Petersburgo



La visita a San Petersburgo terminó con un paseo en barco por el río Neva para admirar la ciudad y sus puentes desde otro punto de vista.
Como colofón final pudimos contemplar desde el barco la ciudad en la que nunca anochece del todo en verano.

¡Ah! Aquí no pasamos frío, pero el tiempo es muy variable y tuvimos ratos de sol e inesperadas tormentas en un visto y no visto.

Próxima escala: Tallinn (Estonia)






martes, 24 de julio de 2018

Navegando por el Báltico: Helsinki

Embarcadero y catedral de Uspenski al fondo

La primera escala de nuestro crucero era la capital de Finlandia, Helsinki. Desembarcamos a primera hora de la mañana con lluvia, frío y viento. A pesar de encontrarnos a principios de julio la temperatura apenas alcanzaba  los 10º y me arrepentí de no haberme llevado un buen anorak y ropa de riguroso invierno, y no exagero. Lo cierto es que aquel tiempo tan frío tampoco era normal y a la semana siguiente Helsinki disfrutaba de un verano suave, que es lo habitual en esta época del año y  lo que yo esperaba encontrar durante mi estancia, pero tuvimos mala suerte y siempre asociaré Helsinki con el frío que pasé allí. Una pena.

Catedral luterana de Helsinki

A pesar de todo había que aprovechar el día y disfrutar de la ciudad dentro de lo posible. Nuestra primera parada fue en la Iglesia de la Roca, llamada así por estar escavada en una pared de roca y ser medio subterránea. Tiene una arquitectura moderna y muy original, y pese a ser un lugar de culto se utiliza para conciertos, ya que tiene una magnífica acústica.


Después nos encaminamos al corazón de la ciudad y visitamos la catedral de Helsinki, en la plaza del Senado; una bella iglesia luterana blanca con cúpulas azules.


Y nuestra siguiente parada fue en la catedral de Uspenski, junto al puerto de la ciudad, ortodoxa y con un aire mucho más ruso; para mi gusto la más bonita de todas.

Órgano de la iglesia de la roca

Sí, ya lo sé. Para ser agnóstica me hartado de visitar iglesias, pero son auténticas maravillas arquitectónicas en cualquier ciudad del mundo y vale la pena conocerlas.


Afortunadamente había dejado de llover, aunque el frío se nos seguía metiendo hasta los huesos. Dimos una vuelta por el puerto y por el mercado lleno de puestos tradicionales de ropa y recuerdos y una zona de frutas y verduras dispuestos de manera muy atractiva para tentar a los turistas.

Puerto de Helsinki


Nos metimos en un café para entrar en calor y conectarnos a Internet. Hasta ese momento no nos habíamos podido comunicar con familia y amigos ya que en el barco la conexión es muy cara y aprovechábamos para conectarnos en los puertos.

Catedral de Uspenski

Nos hubiera gustado ir a un parque con un curioso monumento  al compositor finlandés Sibelius, pero quedaba un poco alejado y el tiempo no nos daba más de sí. Es lo que tiene viajar en un crucero: el tiempo de las escalas es muy limitado y solo puedes hacerte una ligera idea de las ciudades que visitas y tomar nota para dedicarles una visita más amplia si así lo deseas.


Próxima parada: San Petersburgo.

sábado, 14 de julio de 2018

Navegando por el mar Báltico

El el Costa Mágica


Acabo de regresar de mi segundo crucero, que en realidad era el primero y el único que quería hacer, pero cuando se me ocurrió el año pasado ya era demasiado tarde: solo hay cruceros por el Báltico desde primavera hasta otoño, ya que el frío y los hielos lo hace imposible durante el resto del año.
Ahora lo entiendo con claridad meridiana: el frío que pasé en Helsinki a primeros de julio no se me olvidará nunca...



Contemplando la medianoche en Estocolmo


El año pasado, por tanto, optamos por el mar Adriático y el Jónico y nos embarcamos en el Costa Luminosa, y al ser nuestro primer crucero, fue una magnífica experiencia; todo nos sorprendía, el lujo del barco, el esmerado servicio, la gran cantidad y variedad de actividades a bordo y unos puertos de ensueño.


Este año por fin, navegaríamos por el Báltico. Pero debo confesar que la experiencia no ha sido tan maravillosa (segundas partes nunca fueron buenas). Las comparaciones eran inevitables y el Costa Mágica luce bastante menos que el Costa Luminosa; el servicio no es tan exquisito, ni las actividades tantas ni tan viariadas, y además sufrí algún que otro percance.

Doce de la noche en Estocolmo

Aún así, los destinos seguían siendo de ensueño: Estocolmo (Suecia), Helsinki (Finlandia), San Petersburgo (Rusia) y Tallinn (Estonia).


El 30 de junio, transidas de emoción, volamos de Barcelona a Estocolmo con Vueling, sin contratiempos. En el aeropuerto de Arlanda (Estocolmo) nos recibió el personal de Costa y nos llevaron hasta el barco con una organización perfecta.
Tomamos posesión de nuestro camarote y nos aventuramos a visitar la nave (que es como una pequeña ciudad con restaurantes, tiendas, teatro, psicinas, spa, casino, de todo) hasta la hora de la cena.

Navegando entre islas


Nuestra mesa en el restaurante se encontraba en la popa del barco y a través de los grandes ventanales podíamos disfrutar cada noche de las puestas de un sol que no se ponía nunca del todo. Un magnífico espectáculo.

El día siguiente era de navegación hacia Helsinki y lo pasamos contemplando un mar salpicado de las miles de islas que componen Suecia, tomando el sol a ratos (ya que la temperatura, pese a haber entrado en el mes de julio, era notablemente más baja que en Barcelona), y disfrutando de las distintas actividades que se nos ofrecían a bordo: música en vivo, teatro o juegos. Para terminar con una buena cena y  un poco de música y baile antes de retirarnos al camarote.

En la piscina



A la mañana siguiente nos despertaríamos en Helsinki, pero eso os lo contaré en el próximo episodio.

jueves, 28 de junio de 2018

Reseña de TRAS LAS BAMBALINAS en el blog "Libros que voy leyendo"

«TRAS LAS BAMBALINAS» DE LOLA MARINÉ

tRAS LAS BAMBALINAS. BLOG LITERARIO. RESEÑAS

Elisabeth Garr, una famosa actriz española que ha triunfado en Hollywood, sin reparar en medios para lograrlo, aparece muerta en su casa de Los Ángeles. 

Mar, su amiga de la infancia con la que compartió sueños y ambiciones en el modesto barrio del paralelo barcelonés y también sus primeros pasos como actriz en Madrid, rememora la vida de la estrella, que conoce mejor que nadie, con sus luces y sus sombras: "Isabel, aquella niña bella y malcarada que ocultaba sus verdaderos sentimientos tras sus arrebatos de mal genio". 

Tras las bambalinas es una emotiva historia que nos adentra en el mundo del espectáculo y desvela el coste que puede suponer para una joven ambiciosa alcanzar sus objetivos.

Datos técnicos

Editorial: Ediciones JavIsa23
Número de páginas: 443
Encuadernación: Digital y Papel
ASIN: B07C2Z5P7Q
Año: 2018
Precio: 2,37€ – 15,20€

Sobre el autor: Lola Mariné

Impresiones

Es la tercera novela que leo de esta autora, con argumentos diferentes pero con un estilo propio que la hace reconocible.

Esta historia de género realista plantea la relación de amistad de sus dos protagonistas contada por una de ellas. La trama es dinámica y amena, con una cronología de los hechos que la hace clara y fácil de leer, pero no carente de intriga, emotividad y contenido. Mantiene al lector en la tensión adecuada para conocer el desenlace de la trama, pero sin que pierda interés en el resto de los personajes y sus historias.

No me cabía la menor duda de que lo que la había matado era la soledad.

El escenario donde se desarrolla esta novela es conocido por la autora, por eso sabe tratarlo con precisión, aunando ambientación y trama con armonía y sentido.

Ser actriz era mucho más que subirse a un escenario y dar vida a un personaje (…) implicaba serlo las veinticuatro horas del día, no era un simple trabajo, era un forma de vida

Los personajes están bien definidos, las protagonistas tienen unas personalidades bien diferenciadas aunque la autora logra hallar ese punto que las une y sobretodo las complementan. Son luz y sombra, impetuosidad y calma, altivez y humildad, imprudencia y sensatez…… todo conjugado para que estas protagonistas, en los momentos importantes de sus vidas, estén presentes pese a que sus caminos se separen. El resto de personajes están a la altura de Elizabeth y Mar, tienen historias propias y un papel importante en la trama, provocando giros y temas para hacer el relato más interesante y completo.

Se había instalado en un mundo ficticio hecho a su medida en el que todo era maravilloso, y cuando las cosas no le salían como ella deseaba se limitaba a ignorarlo y seguía fantaseando

Tras las bambalinas es una novela entretenida, fácil de leer y bien hilada, con un final que deja la historia finalizada sin asuntos pendientes que resolver, algo que como lectora se agradece. Personajes atractivos, algunos transparentes y sencillos y otros que se esconden tras una apariencia de frialdad y egoísmo para protegerse de sufrimientos y fracasos, pero todos buscando lo mismo: ser amados y felices. Una historia que va avanzando a un buen ritmo y al mismo tiempo adquiriendo complejidad y suspense, consiguiendo captar la atención del lector hasta el final.

Si nadie te ama no existes
Reseñado por Rocíovp03

Si quieres hacerte con un ejemplar, puedes hacerlo desde el siguiente enlace: Tras las bambalinas

Si os gustan los libros no dejéis de visitar el blog de Libros que voy leyendo.

Gracias, Rocío!


lunes, 18 de junio de 2018

¡Vacaciones!


Con la presentación en Madrid de mi última novela, Tras las bambalinas, doy por finalizado el periodo de promoción, ahora os toca a vosotros comprarla, leerla, llevárosla de vacaciones, recomendarla a  amigos y familiares, dedicarle reseñas en vuestros blogs, Facebooks, lucirla en metros, autobuses, trenes y aviones para que despierte el interés de otros pasajeros, en fin, todo lo que se os ocurra para que algún día podáis presumir de haber conocido a la hiper-super-megafamosísima escritora Lola Mariné, ¡ja ja ja!

Bueno, esto es broma, se me ha ido un poco la tecla (y la pinza), pero sí que me gustaría que aprovechaseis las vacaciones veraniegas para leer  Tras las bambalinas y me hicieseis llegar vuestras impresiones.

Podéis encontrarla en vuestra librería habitual (por encargo, me temo), en la web de la editorial Javisa23, en la Casa del libro, en plataformas digitales como Google Play, Amazon, Kobo, Appel, y muchas más. Vamos, que es fácil de conseguir.

Yo me voy de vacaciones, no sé si merecidas o no, pero en un par de semanas estaré navegando por el mar Báltico en pos de nuevas experiencias que convertir después en tramas novelescas. Ya sabéis que yo solo viajo por celo profesional, no por placer ( ji ji ji... ), para documentarme y eso. De hecho, siendo este mi segundo crucero, estoy pensando en escribir una novela sobre el tema. Y esto no es broma.


A mi vuelta todavía quedará todo un largo y cálido verano por delante, pero yo me pondré a trabajar.
Tengo empezada una novela ambientada en París (¿veis como solo viajo para inspirarme?), pero también me apetece esta del barco. Veremos.


Y por supuesto, os daré cumplica cuenta de mi fantástico viaje por los mares del Norte :)

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