lunes, 29 de mayo de 2017

Shakespeare & Company, una librería muy especial


Una de las visitas obligadas que tenía previstas en mi reciente viaje a París era a la librería Shakespeare & Company, y me la encontré junto al Sena, casi sin buscarla, después de visitar la catedral de Notre Dame.

Un escaparate con sabor añejo, músicos tocando ante su puerta, libros del suelo al techo por todos los rincones y gente, mucha gente
curioseando, sentándose un rato a leer en los dispares sillones, camastros, bancos, mesas en las que poder instalarse a escribir, un piano y hasta un gato, Aggie, la mascota de la casa que se muestra indiferente ante la multitud de visitantes, ¡pero! que por alguna razón misteriosa decidió sentarse un rato sobre mi regazo :)

La librería tiene dos pisos y está llena de rincones sorprendentes donde, aunque parezca imposible, puedes aislarte de la gente. En uno de ellos descubrí a un padre con su hija, de unos tres años, a la que leía un cuento en voz baja mientras ella escuchaba con atención. Era una escena encantadora y me habría gustado hacerles una foto, pero no me atreví.



Los visitantes recorren las estancias en un respetuoso silencio: es una librería, una biblioteca, un templo de los libros y tiene algo de mágico.

Esta no es la Shakespeare & Co. original. La primera la abrió en 1919 Sylvia Beach, una norteamericana residente en París que vio la necesidad de una librería con títulos en inglés. La librería pronto se hizo famosa porque era lugar de encuentro de muchos escritores y su propietaria publicó la primera edición del Ulises de Joyce, además de idear un sistema de préstamo para quienes no pudieran (o no quisieran) comprar los libros.

Otro estadounidense, George Whitman, quiso homenajear a Beach comprando
todo el fondo de libros y bautizando su negocio, en su ubicación actual, con el mismo nombre y manteniendo el mismo espíritu. Esto sucedió en 1963 y por su librería, como por la de Sylvia Beach, han pasado infinidad de escritores, célebres hoy en día, que incluso residían allí cuando no tenían medios para hacerlo en otro sitio.


Si vais a París no dejéis de hacer una visita a esta encantadora librería.
La Shakespeare & Co. está en la Rue de la Bücherie 37, 75005 París, Francia.


sábado, 13 de mayo de 2017

Escapada a París

Torre Eiffel

Estuve en París hace muuuchos años. Fue un viaje muy diferente, recorriendo Europa en coche con amigas, y solo estuvimos en París un par de días, lo justo para visitar El Louvre, la Torre Eiffel y alguna discoteca.

Así que, habiendo tantos lugares que descubrir en el mundo, París quedaba descartado porque ya "lo conocía".

Falso. Este viaje ha sido como visitar París por primera vez, con ojos adultos, con esa apreciación de las cosas que se adquiere con los años.



Sacré Coeur
Fue un impulso. Recibí una tentadora oferta de vuelos y, al mismo tiempo, vi un programa de televisión dedicado a París que me encantó. Quería "volver".

El París que descubrí no tenía nada que ver con el que yo creía conocer. Fue amor a primera vista, pese a que hacía mucho frío y no iba preparada para ello.

Place de la Concorde

Aún así, me pateé la ciudad y disfruté de todos sus rincones respirando belleza, bohemia y aires de libertad a pesar de la situación de alerta permanente en que se encuentra la capital francesa.
La vigilancia es extrema, pero no lo notas, tanto parisinos como turistas se mueven con tranquilidad por todas partes.


Museo del Louvre
Si vives en una gran ciudad, París no tendrá ningún misterio para ti (y si no, yo creo que tampoco), todo está muy bien organizado y claramente indicado, y si te despistas, pues preguntas.

Mi idea sobre los franceses también ha cambiado: no son tan chovinistas como creía; son amables, supereducados, muchos hablan inglés y chapurrean el español y siempre están dispuestos a ayudarte y dedicarte una sonrisa.

París es una ciudad fácil para moverse. Yo, que soy un desastre con los mapas, me manejaba sin problemas como una parisina más.


Notre Dame

Debía tener tal aire de seguridad que hasta me paraban por la calle para preguntarme direcciones, dónde estaba el metro y esas cosas jajaja!

Desempolvé mi francés del bachillerato y ellos agradecían el esfuerzo y acabábamos hablando de Barcelona y de los parientes que tenían aquí o allá.
Me encantaba oírles hablar, el francés me parece un idioma precioso. Pero a lo largo del día, entre locales y turistas, acababa hablando francés, inglés, español e incluso catalán; llegaba un

Moulin Rouge
momento en que se producía una especie de cortocircuito idiomático en mi cerebro y ya no sabía en qué lengua hablaba, pero era divertido.

En próximas entradas iré contando con más detalle y centrándome en lo literario. Pero una cosa tengo clara: no tendrán que pasar treinta años más para que vuelva a París.

Más fotos en Facebook.

lunes, 24 de abril de 2017

Sant Jordi 2017


Un año más, Sant Jordi fue la gran fiesta de los libros y las rosas en Barcelona. Un año más, pude disfrutar de este día maravilloso con amigos, lectores y compañeros de letras.

En realidad este año, como no tengo libro nuevo, pensaba participar únicamente como lectora y enamorada de esta celebración, pero los amigos del Banc del Temps de Fort Pienc, agrupación vecinal con la que colaboro desde hace años, me invitaron a su stand del Paseig de Sant Joan y lo pasamos genial. Vinieron amigos míos y de la asociación, hablamos de libros y de solidaridad entre vecinos.

Después de comer, nos dimos una vuelta por el centro (Portal de l'Angel, Rambla Catalunya, Plaça Catalunya, etc.) ¡La locura! No se podía dar un paso de la gente que había.

A media tarde, agotada y feliz, me fui para casa, una zona mucho más tranquila en la que los últimos vendedores de rosas las ofrecían a precio de saldo para acabar las existencias y regresar también a sus hogares.

Ahora toca volver al trabajo, centrarse en la publicación de la nueva novela y seguir escribiendo la siguiente.

Sant Jordi es un alto en el camino. Un pequeño premio que todo autor se merece después de tantas horas, meses y años trabajando en soledad, con la incertidumbre de si su trabajo gustará, si llegará a los lectores.


Hay quien lo critica y vuelve al manido asunto del "ego" de los escritores, pero yo creo que un día como el de ayer, de contacto con los lectores, de intercambio de opiniones, de besos, abrazos, de poner cara y calor a unos y otros, de fotos, de recuerdos en forma de libros y firmas, nos alimentan, nos llenan de energía para seguir luchando por nuestros sueños, para seguir dando lo mejor de nosotros mismos.

El año que viene espero volver a estar ahí con compañeros y lectores para celebrar este gran día con mi nueva novela.

Mientras tanto, seguiremos trabajando.

sábado, 8 de abril de 2017

Adiós a Salvador Pániker

Hace unos días Salvador Pániker abandonó este mundo tras noventa años transitando por él con curiosidad y alegría de vivir. Y desde aquí quiero rendirle un pequeño homenaje porque lo admiraba o lo seguía con interés.

Hijo de padre indio y madre catalana fue filósofo, escritor y editor. Protagonista de la contracultura en nuestro país, se lo cuestionó todo y opinó sobre todo con una mente lúcida hasta el fin de sus días.



Escribió libros de memorias como Cuaderno amarillo, Diario de otoño o Diario de un anciano averiado, y ensayos sobre los temas que más le interesaban como A propósito de Sartre, la fe y los dioses, o Cibernética y budismo Zen.

Adiós a casi todo es el libro póstumo de Salvador Pániker y no lo vio publicado por apenas unos días.


También fue pionero y firme defensor de la eutanasia y presidió la Asociacion Derecho a Morir Dignamente.


Todavía conservo libros de la Editorial Kairós, que él fundó, a los que recurría en busca de respuestas a mis inquietudes adolescentes.

Os recomiendo leer sus libros y os dejo algunas de las frases que dan cuenta de su pensamiento y su talante:

"La juventud de un ser no se mide por los años que tiene, sino por la curiosidad que almacena".

"La eutanasia es un derecho a dimitir cuando la vida se degrada más allá de
ciertos límites, porque la vida no es un valor absoluto".

"Los ateos tienen menos angustia que los creyentes. Hay que creer en el aquí y el ahora. Cuando mueres, la aventura se acabó".

"La gente no está acostumbrada a verbalizar sus emociones. Por eso aconsejo escribir diarios, es una gimnasia muy terapéutica".

"Yo soy un animal más que ha brotado del mundo y llega un momento en el que desaparezco. Pero ahí queda lo que he hecho".

"Preguntarse por el sentido de la vida es una pregunta sin sentido".

"No soy ateo porque existe Bach. Creer no es patrimonio exclusivo de la religión".

Descanse en paz.




viernes, 10 de marzo de 2017

Sobre la escritura, F. Scott Fitzgerald


Acabo de leer este libro que reúne una recopilación de citas y fragmentos de textos del autor de El gran Gatsby, recopilados por W. Phillips, sobre lo que suponía para Fitzgerald ser escritor y sus reflexiones sobre la literatura, y no me he podido resistir a la tentación de subrayar un montón de frases e ideas que quiero compartir con vosotros.

Primero, una pequeña biografía de uno de los autores más importantes del siglo XX, para quienes no lo conozcan:

Francis Scott Fitzgerald nació en 1896 en Minnesota, en el seno de una familia de clase media-alta. Escribió relatos breves, cuatro novelas entre las que destacan la ya mencionada  El gran Gatsby y Suave es la noche, ambas llevadas al cine, y guiones para Hollywood. Formó parte de la denominada generación perdida. término acuñado por Gertrude Stein para referirse a los jóvenes escritores americanos que buscaron inspiración y refugio en el París de los años veinte, y fue allí donde Fitzgerald hizo una gran amistad con el también escritor Ernest Hemingway.
Vivió un tormentoso matrimonio con Zelda Fitzgerald a la que acabó internando en un sanatorio, y tuvo serios problemas con el alcohol. Falleció en Hollywood en 1940.

Con su esposa, Zelda

He aquí algunas de sus reflexiones literarias:

"Contar cosas extraordinarias como si fueran normales te introducirá en el arte de la ficción".

"Mi tarea consiste en haceros oír, ver y sentir mediante el poder de la palabra escrita".

"Escribir ficción es manejar un truco dirigido a la inteligencia y al corazón del lector, un artificio para suscitar emociones".

"Este oficio horrible supone días de encierro, noches en vela y una perpetua
insatisfacción".

"Una de las maravillas de la literatura es que uno descubre que sus anhelos son universales y que no está solo".

Con Ernest Hemingway
"Uno siempre escribe porque no sabe vivir de otro modo".

"Tenía ciento veinte notas de rechazo clavadas en las paredes de mi cuarto".

"Los días en que me siento incapaz de escribir no son los peores, lo peor es preguntarse si vale la pena escribir".

"Un escritor que no escribe es como un maníaco encerrado en sí mismo".

"A menudo la gente acaba convirtiéndose en lo que es, tras dar muchos rodeos. Posiblemente habría llegado a ser escritor antes o después".


Un libro recomendable y reconfortante para los escritores. Como veis, quien más quien menos ha pasado lo suyo en este difícil mundo de los "juntaletras".

¡Buen finde para todos!









lunes, 20 de febrero de 2017

Últimas lecturas

Hoy toca comentar mis últimas lecturas, o lo que es lo mismo, los libros que he leído en lo que llevamos de año.

Acabo de terminar El laberinto de los espíritus, de Carlos Ruiz Zafón, y anteriormente leí El prisionero del cielo, que era el que me faltaba de la serie, más que nada, por coger el hilo. No sé si hice bien, porque pese a que me gusta mucho cómo escribe Zafón, debo decir que si leí El prisionero del cielo con gusto, El laberinto de los espíritus se me hizo pesado en algunos momentos. Quizá es que ya estaba saturada y este último tiene sus buenas 800 páginas...

El prisionero del cielo sigue la línea de La sombra del viento y El juego del Ángel; en esta tercera entrega, Daniel Sempere, hilo conductor de toda la saga, está casado y es padre de un niño, y  el protagonismo lo toma su gran amigo Fermín Romero de Torres que narra su dura experiencia carcelaria en el castillo de Montjuïc, prisión militar durante el franquismo, en la que eran encerrados y ejecutados los opositores al régimen.
Es una novela corta que se lee con facilidad.

De inmediato me puse con El laberinto de los espíritus, donde aparecen los mismos personajes y surgen otros nuevos que convierten la trama en una novela negra al uso, con investigaciones que, aun siendo interesantes, se prolongan demasiado para mi gusto, y las menciones al "alma" de la tetralogía, El cementerio de los libros olvidados, son casi anecdóticas.

Otra pega que he encontrado es que el gracejo y la chispa de Fermín Romero de Torres parece contagiarse a los demás personajes y llega un momento en el que todos son tan ingeniosos como él y se expresan de la misma manera, con lo cual, llega a cansar.

Y me sobraron las ochenta últimas páginas en las que, una vez cerradas todas las líneas argumentales, el protagonismo pasa a Julián, hijo de Daniel Sempere, quien nos narra (innecesariamente) toda su vida, y no aporta nada a la historia.



En este par de meses también he leído el libro de relatos de Alice Munro (premio Nobel de literatura 2013): Odio, amistad, noviazgo, matrimonio, y me ha sorprendido la frescura de su prosa y la originalidad de sus relatos.




Y yendo para atrás, como los cangrejos, empecé el Diario de una buena vecina, de Doris Lessing (otro premio Nobel). La novela narra la relación de amistad entre dos mujeres muy distintas, una profesional de mediana edad, bien situada, y una anciana amargada y desagradable que sobrevive prácticamente en la miseria. La vejez vista desde la óptica más descarnada y cruel mirada de frente por la autora, sin paños calientes ni florituras que la suavicen.
año con
A mí me resultó un poco deprimente, la verdad.

¡Hasta la próxima semana!

jueves, 9 de febrero de 2017

El escritor y las musas


En la última entrada de este blog me quejaba de que estaba en plena crisis. Quería escribir, empezaba historias y no era capaz de seguir, ninguna me atrapaba. "Que la inspiración te pille trabajando", decía el gran Pablo Picasso, y yo, siguiendo su máxima, trabajaba, trabajaba y me desalentaba.

Me sentía mal, porque como también decía mi admirada Rosa Montero en una entrevista (o quizá era en un libro, no recuerdo bien), "un día sin escribir es un día no vivido". Y yo me iba a la cama cada noche pensando que había desperdiciado otro día de mi vida, y me levantaba sin ilusión, sin ganas.

Mi único consuelo en esos días era la lectura, leer lo que otros sí eran capaces de escribir, para olvidarme de mi misma.

Y de pronto un día sucedió. Apareció en mi mente un personaje, toda su historia tan clara como si la viera en una película, incluso su nombre. Y como en los mejores tiempos salté de la cama y me puse a escribir. Ahora todo fluye de nuevo, Berta me persigue a todas horas para que cuente sus peripecias y yo cada día estoy más enamorada de ella. Mis días vuelven a tener sentido.

No sé si sean las musas, no sé si sea solo trabajo o la suerte de gozar de una capacidad especial, solo sé que en algún momento se produce la magia y eres capaz de crear personajes, de hilvanar una historia y acabar siendo la primera sorprendida por los
resultados.

Cuando acabo una novela siempre me pregunto cómo he sido capaz de escribir todo eso, ¿de dónde han salido esas ideas? Es algo increíble y maravilloso que solo puedo calificar como mágico y dar gracias a la vida por haberme hecho este regalo.

Y gracias también a todos los que me habéis apoyado y animado en los momentos difíciles.

sábado, 28 de enero de 2017

Escritora en crisis

Había oído hablar del bloqueo del escritor, pero creía que a mí nunca me ocurriría.
Desde que empecé a publicar las ideas no dejaban de fluir; estaba con una novela y tomaba notas para otras, cuanto más escribía más ideas surgían, y eso me proporcionaba una cierta tranquilidad porque la fuente seguía manando y siempre tendría una historia que contar.
Nunca me paralicé ante una página en blanco porque tenía un truco para seguir siempre adelante, y cuanto más escribía, más fácil me resultaba.

Y de pronto... La crisis de los siete años. Como en los matrimonios, según dicen.


Termino otra novela: TLB; me planteo si buscar editorial y/o agente o publicarla por mi cuenta. Estas dudas me surgen cada vez que le pongo el punto final a un manuscrito.
Lo de la editorial puede ser atractivo, pero también lento; lo primordial para mí es tener una buena distribución y que mi trabajo me dé algún beneficio  porque vivo de esto y tengo que pagar facturas, y parece que ahora pocas editoriales garantizan eso. No me interesan las pseudoeditoriales-imprenta que pretenden que sea yo quien les pague.

Lo más fácil es publicar de manera independiente; el beneficio económico será inmediato y el escaparate y número de lectores, infinito, pero... no sé, estoy un poco cansada de la lucha que implica, sobre todo de la autopromoción.

Mientras decido qué hacer empiezo otra novela, ¿otra?, empiezo TRES. Y esto es debido a que ninguna acaba de atraparme del todo. Pánico. ¿Dónde está aquella habilidad mía para escribir la primera línea y que toda la historia fluya como por arte de magia? ¿Por qué de repente pienso que lo que quiero contar no va a interesar a nadie?

Estoy en crisis.

Hablo con un amigo escritor y me dice que eso nos pasa a todos, ¡suerte he tenido de no haberlo sufrido antes! Me asegura que es temporal, un día de repente surgirá la chispa y la pesadilla habrá terminado; me aconseja que me relaje, que no me obsesione, que me distraiga, que dedique tiempo a leer y a seguir formándome, pero también que no deje de escribir ni un solo día; no importa que lo que escriba me parezca bueno o malo, no tiene por qué leerlo nadie, pero no hay que rendirse, no hay que perder el hábito, y en el momento menos pensado prenderá la chispa.

Quiero creer a mi amigo, y comparto sus consejos porque pienso que pueden ser útiles a otros escritores que se encuentren en la misma situación que yo.

Espero poder contaros pronto que estoy inmersa en una nueva historia y disfrutando de la dicha de crear mundos y personajes.


jueves, 12 de enero de 2017

Propósitos para el 2017


Los psicólogos aconsejan poner por escrito lo que nos proponemos conseguir, como paso previo al inicio del proceso para lograrlo, y colocar nuestra lista en un lugar visible para no perder de vista nuestras objetivos y motivarnos a luchar por ellos cada día.

Es un buen ejercicio, os lo recomiendo.

En el post anterior decía que ya no necesitaba escribir una lista de propósitos, pero una amiga me ha dicho que no hacerlo da mala suerte, así que por si acaso, he anotado mi lista en la primera página de la agenda y, como era de esperar, no difiere mucho de la de otros años; no porque no la cumpla y tenga que repetir los mismos propósitos cada año, jeje... sino porque mi intención es seguir por el mismo camino.

A saber:

1- Publicar mi nueva novela, TLB. En esta ocasión, me adentro por fin en el mundo del espectáculo para contar la historia de una actriz que llega a la cúspide de la fama, partiendo de la nada, sin reparar en medios para lograrlo. Y no hago spoiler si os adelanto que muere en el primer capítulo...

2- Empezar a escribir otra novela. Estoy barajando varias ideas pero aún no me he decidido por una en concreto.

3- Perder menos tiempo con Internet y cumplir con los horarios que me marco para escribir a diario.

4- Viajar. Todavía no tengo claro dónde. ¡Hay tantos sitios que conocer! Pero espero que al menos caigan un par de viajecitos guapos.

5- Lo demás puntos de mi lista son de carácter privado.


Hacedme caso: escribid vuestros objetivos y echadles un vistazo cada día para que os animéis y dar los pasos necesarios para alcanzarlos.

Suerte y fuerza para que vuestros deseos se cumplan.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Adiós 2016/Bienvenido 2017

Estreno del 2016 en Tailandia

Es tiempo de hacer balance de este año que se acaba. 
Para mí ha sido bastante positivo, creo, al menos, no ha ocurrido nada especialmente malo, que ya es mucho. 
En cambio, sí ha habido cosas buenas: viajes, otro libro publicado y mi hijo nómada se ha asentado cerca de mí y parece que de manera indefinida. 
¿Qué más puedo pedir? Pues eso: virgencita, que me quede como estoy.

Presentación oficial de "El caparazón de la tortuga"


Años atrás confeccionaba listas de propósitos; ahora ya no porque me siento satisfecha con mi vida y creo que estoy en la senda correcta, solo me queda seguir avanzando y disfrutando del camino. 



Bueno, sí hay algo en lo que he de seguir trabajando: yo misma. Siempre intentando crecer (no físicamente, claro, eso no tiene remedio) pero sí como persona; puliendo defectos (o

Celebrando mi cumple con mi niño
asumiéndolos) y aprendiendo de los errores. Aunque soy consciente de que, como todo, a vivir se aprende viviendo; así que espero llegar a ser una viejecita sabia y buena persona.



En fin, filosofías aparte, estrené 2016 en Tailandia, lo que no está nada mal. 

En febrero se hizo la presentación oficial de El caparazón de la tortuga en papel, y acaba el año en el Top de ventas de Amazon con más de 700 ebooks vendidos solo en el mes de diciembre.

En mayo acabé una nueva novela

En el Malecón de La Habana
que espero vea la luz en el nuevo año.
 
En octubre pude hacer realidad mi sueño de viajar a Cuba.
 
En noviembre gané un Premio en un Concurso de Relatos. Y así todo un año salpicado de pequeñas y grandes satisfacciones.


Galardonada con un premio de relatos 


Por tanto, como escribió mi hijo en la agenda que me regala cada año: "en el 2017 más y mejor". 

Y eso mismo es lo que os deseo a todos vosotros.




¡Feliz 2017!

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